La mejor parte de comer es conocer y tener experiencias inolvidables, lo que viví en Que Tacos no tiene comparación.
Lo primero que noté al entrar es la ambientación, muy colorida y con alusión a México; la atención puede mejorar pero aún así es buena.
Por parte de la comida probé los totopos, un burrito poblano y unos tacos de ternerita. Por parte de los totopos, los cuales son una especie de nachos, estaban crujientes y el guacamole que los acompañaba hacian de este par la entrada ideal para una noche de comida mexicana.

El burrito estaba genial, una tortilla suave, los frijoles, el guacamole, la carne y el queso se combinaban a la perfección, lo acompañé con una salsa picante que para los amantes de los sabores fuertes está valorada por este servidor en un 9.5 sobre 10.

Los tacos de ternera estaban en su punto; una carne que estaba cocinada a la perfección, el toque justo de queso cheddar y la lechuga que no puede faltar. A los tacos les coloqué una crema agria la cual logró que los sabores resaltarán y explotasen en mi boca.

Una cena que cubrió mis espectativas, un restaurante que tiene mucho potencial pero poco lo han explotado, me encantó la decoración y que no se quedan sin celebrar las fiestas típicas.
¿Deseo regresar? Si, quedé con ganas de más, con ganas de seguir degustando esa rica comida mexicana. En la comida, logré notar el toque de comida casera que hizo que me enamorara.
Valoración: 4.5





